Oscar Wilde

La simplicidad en sus razonamientos pertenecen más a una persona de nuestro tiempo, muy evolucionado para la época que vivió. Hacía muy accesible su forma de transmitir las ideas, amable, sincero e inteligente, le gustaba escuchar porque tenía una curiosidad innata. No obstante, podía ser tajante y crítico en sus afirmaciones o dar por terminada una reunión si creía que las personas de su entorno, no se ajustaban a sus expectativas y ello significaba una pérdida de tiempo. Era algo impaciente.